Para la cultura hindú, el cuerpo es un lugar en el que se alberga el alma, la fuerza vital.
El Kama Sutra (Aforismos sobre la sexualidad), escrito por Vatsiaiana en el período Gupta, entre el 240 y el 550 aC., es un antiguo tratado hindú sobre la sexualidad que sostiene que el Kama (el deseo sexual) es uno de los medios para alcanzar el moksha (la salvación).
Por otra parte, en toda la india se venera el Shivalinga, una representación simbólica del del dios Shiva para su culto en los templos, relacionada con la de su unión sexual con la diosa Parvati, su consorte.
Los templos hindúes eran lugares de encuentro, de relaciones sociales, y en ellos se daba con normalidad la interacción entre las personas, contactos sexuales, con libertades mal vistas en occidente en cuanto a las orientaciones sexuales y su expresión pública, la bisexualidad, la sexualidad en grupo y demás prácticas nunca fueron reprobadas.
Bailarinas, cortesanas, danzarines y músicos, personas transexuales, estaban presentes en los templos y daban colorido y belleza. Las esculturas así lo muestran, sin limitaciones, cualquier parte del cuerpo humano, sin restringir proporciones y sin evitar detalles.
Igualmente los dioses y diosas, de una sensualidad hermosa, atrayente, de formas rotundas, atléticos los hombres y sensuales las mujeres. Todos ellos muestran acoplamientos sexuales de lo más variado, sin evitar ninguna forma o contorsión. Una muestra son las esculturas de los templos Khajuraho, en Madhya Pradesh, del siglo X.
En la cultura de la secta devadasi, hasta el siglo XX, en que se prohibieron, servían las bayaderas (en sánscrito: sirvienta de dios) jóvenes dedicadas a la prostitución en los templos, y entretener con sus bailes sagrados.www.lolitatantramassage.com
